La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología emergente para transformarse en un factor estratégico de productividad. Por ello, el verdadero desafío reside ahora en comprender cómo integrarla en los procesos organizacionales para impulsar el valor humano.

Esta fue una de las principales conclusiones del Curso de verano Rafael Altamira «Del dato a la acción: cómo la Inteligencia Artificial transforma información en decisiones de valor», organizado por la Universidad de Alicante, que durante tres jornadas reunió a especialistas del ámbito académico, empresarial y tecnológico para reflexionar sobre el impacto de la IA en la forma de trabajar con los datos, la información y el apoyo a la toma de decisiones.

Lejos de abordar solo la inteligencia artificial como un catálogo de herramientas, el curso nos ayudó a reflexionar sobre cómo las organizaciones se enfrentan a un cambio mucho más profundo: la necesidad de redefinir su relación con la tecnología y la información digital.

Del uso de herramientas a una estrategia de adopción de la inteligencia artificial

Uno de los mensajes más repetidos durante las distintas sesiones fue que la incorporación de la IA ya no puede abordarse como una suma de aplicaciones independientes. Como nos explicó Francisco Ricau del ITI, la adopción efectiva exige una mayor complejidad, como comprender los distintos modelos disponibles, definir principios de uso, integrar estas capacidades en los procesos organizativos y establecer mecanismos de gobernanza que permitan generar confianza y minimizar riesgos.

Las experiencias empresariales compartidas después evidenciaron la profundidad de este desafío, con modelos y prácticas diferentes que si evidenciaron cómo la verdadera ventaja competitiva está ya en desarrollar una estrategia capaz de convertir las posibilidades de la IA en resultados tangibles en sus modelos de negocio y mercados. La mesa redonda, «Experiencias empresariales en la adopción de IA», fue moderada por Pedro Salazar Díaz-Marta (CEO Nunity) y contó con la participación de Marga Herrero Aguilar (Golden Owl®), Arturo Lizon Nordström, PhD (CEO Atlántica Agrícola), Rocio Garbuglia (Healthmate.tech) y Jose-Norberto Mazon (CDO InferIA), que nos contaron cómo están implementando la IA y cuáles sus retos al respecto desde una amplia variedad de miradas.

Una nueva forma de relacionarnos con la tecnología y la información

El curso también ofreció una amplia panorámica del ecosistema actual de la inteligencia artificial y de las posibilidades que ofrece para trabajar con información científica, tecnológica, empresarial y de mercado.

La segunda jornada comenzó con la sesión «Panorama de herramientas IA para estar al día y entender el entorno», donde Alba Santa Soriano y Javier Martínez sintetizaron ese panorámica de soluciones actuales mostrando los principales modelos, técnicas y aplicaciones de inteligencia artificial que están redefiniendo el acceso, análisis y comunicación de información de valor.

Después, dos talleres prácticos ayudaron a explorar nuevos recursos y procedimientos para localizar de forma asistida información relevante, sintetizar documentos, comparar fuentes, analizar mercados, identificar socios potenciales, elaborar informes o visualizar grandes volúmenes de datos, entre otros ejemplos.

Primero, Vicente Barbera Navarro de Viromii abordamos casos y ejemplos donde la IA puede combinarse con fuentes especializadas para obtener información relevante sobre tecnologías, mercados, empresas o patentes, insistiendo en la importancia de complementar las capacidades de estos sistemas con el análisis experto y la validación de las fuentes del equipo humano de la organización.

Después, el taller de Alberto Aliaga Rodríguez de SUMAMOOS trasladó el debate al análisis y la visualización de datos. Con preguntas iniciales de base como si la IA nos ayuda realmente a tomar mejores decisiones o simplemente acelera la producción de análisis, la conclusión fue clara: aunque las herramientas evolucionan rápidamente y amplían nuestras capacidades para identificar patrones, generar visualizaciones o sintetizar información, comprender los datos, interpretarlos y convertirlos en decisiones continúa siendo una labor estratégica de las personas.

Por su parte, la mesa redonda «Retos de la IA y el futuro de la vigilancia sistemática en las organizaciones», introducida por Nancy Verónica Pérez, presidenta de ALTEC, y moderada por Alba Santa reunió a Cristina Triviño (e-intelligent) e Iñaki Liébana (InTool) para reflexionar sobre cómo la inteligencia artificial está transformando la práctica profesional y sistematizada de la vigilancia tecnológica y la inteligencia competitiva en las organizaciones. Más allá de las funcionalidades que están incorporando, el debate comenzó con las visiones de futuro de cada uno de ellos reflexionando sobre entorno a las señales que están apareciendo y los escenarios de futuro que nos aportan diferentes organizaciones globales para ayudarnos a entender la profundidad del cambio y la transformación de la función de inteligencia en las organizaciones. Para la cual la estrategia, la anticipación y el aprendizaje organizativo continúan siendo capacidades humanas críticas para generar conocimiento y apoyar la toma de decisiones de las organizaciones.

De los asistentes conversacionales a los agentes autónomos

Otro de los principales cambios abordados en el curso fue la evolución hacia sistemas con un mayor grado de autonomía como la irrupción actual de los agentes o la IA agéntica, por el cual la IA comienza a trascender el papel de asistente conversacional para dar paso a agentes capaces de actuar con capacidad propia.

En esta línea, el taller de «Automatización de procesos y avances hacia asistentes de IA» con Santiago Cantalapiedra Alcoceba de cocreanet, y desarrollador de Terridata – Observatorio de la realidad rural, nos mostró cómo estos nuevos asistentes y agentes de IA son capaces de combinar diferentes herramientas, acceder a múltiples fuentes de información, planificar tareas y actuar sobre flujos de trabajo bien diseñados. Una evolución que anticipa una vez más esta nueva forma de interactuar con la tecnología, en la que el reto ya no es solo automatizar procesos, sino diseñar cómo personas y agentes colaborarán para generar mayor valor en las organizaciones.

Este avance lleva a la IA actual a dar un nuevo salto como factor de productividad al tiempo que amplia el debate sobre la necesidad de reflexionar sobre los límites de la delegación, la supervisión humana y la responsabilidad en el uso de estas tecnologías, planteando cuestiones como la soberanía tecnológica y cognitiva, la gobernanza organizativa o la dimensión de un uso ético y responsable en los futuros posibles y el impacto que toda esta transformación generará en la economía global de la información.

La educación como respuesta a un cambio de paradigma

Si la inteligencia artificial aspira a convertirse en uno de los principales factores de productividad actuales, el verdadero reto ya no es únicamente tecnológico, sino ante todo educativo. En su conferencia «La nueva era de la inteligencia artificial: impacto en nuestras economías», Andrés Pedreño Muñoz analizó las señales que evidencian cómo la IA está transformando la competitividad de empresas, sectores y territorios, situando nuevamente su adopción como una cuestión estratégica de alcance global.

Su intervención trascendió el análisis económico para poner el foco en las personas. Ante una tecnología que evoluciona a gran velocidad, defendió que la mejor respuesta pasa por la valentía, la educación y el aprendizaje continuo para fomentar la curiosidad, experimentar, cuestionar, comprender con el uso controlado las verdades posibilidades y límites de estas herramientas y avanzar con responsabilidad en su adopción a largo plazo, puesto que formar ciudadanos y profesionales capaces de adaptarse al cambio será tan determinante como el propio desarrollo tecnológico.

Esta reflexión encontró continuidad en la conferencia de clausura de Alexis Alvear, director ejecutivo de la Vicerrectoría de Inteligencia Digital de la Universidad Pontificia Católica de Chile, quien además de compartirnos la experiencia de esta universidad en la implementación estratégica de la IA, nos invitó a mirar la inteligencia artificial como una oportunidad para repensar la forma en que aprendemos, trabajamos y lideramos el cambio. Lejos de ofrecer respuestas cerradas, invitó a asumir una actitud activa ante un escenario que evoluciona cada día. Porque, más allá de las dificultades, estamos viviendo un momento decisivo en el que comprender la IA pasa por experimentar con ella, aprender continuamente y decidir cómo queremos incorporarla a nuestras organizaciones.

Experimentar para avanzar en la era de la inteligencia artificial

Las tres jornadas del curso dejaron clara la necesidad actual de desarrollar nuevas capacidades, fomentar el aprendizaje continuo y generar espacios seguros para experimentar que impone esta era de la IA. Quizá más preguntas que respuestas cerradas motivó esta experiencia formativa, pero también la certeza de que comprender el alcance de la inteligencia artificial como requisito de su aprovechamiento exige seguir aprendiendo, experimentando y compartiendo experiencias. Un camino que continuará en próximas ediciones y nuevas propuestas formativas de la Universidad de Alicante en el marco de InteligenciaUA, con el objetivo de seguir creando espacios para entender estos cambios, formarnos y, en definitiva, avanzar con criterio y responsabilidad del conocimiento a la acción en contextos profesionales de innovación.

El curso reunió a 70 participantes de empresas, centros tecnológicos, universidades e instituciones públicas de 10 países: España, Portugal, Colombia, Argentina, Chile, Uruguay, México, República Dominicana, Perú y Alemania. De ellos, más de 25 participaron presencialmente en Alicante, conformando también un grupo internacional y diverso que enriqueció las sesiones con experiencias, preguntas y perspectivas procedentes de diferentes contextos profesionales y territoriales.

Además, fue posible gracias a la colaboración de entidades vinculadas al ecosistema de la innovación, la tecnología y la inteligencia como InTool, e-intelligent, Golden Owl, Nunity, EEN-SEIMED, Parque Científico de Alicante, InnoUA – Soluciones Tecnológicas UA, Asociación Latino-Iberoamericana de Gestión Tecnológica y de la Innovación (ALTEC), Pontificia Universidad Católica de Chile e InferIA. Una red de colaboración que permitió reunir conocimiento, experiencias y perspectivas complementarias para comprender y afrontar los cambios que está impulsando la inteligencia artificial.

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